sábado, 17 de marzo de 2012

Heroes - 2º Parte

NOTA: Ésta es la segunda parte del relato "Heroes", que puedes encontrar en éste enlace: http://bnper.blogspot.com.es/2012/03/heroes-1-parte.html


Las cosas han cambiado, y mucho. En las semanas posteriores al “Bloody Stave's Day” o día del pentagrama sangriento (así llamaron a la hazaña de Angel Javier) se estudió hasta que punto los cristálidos eran vulnerables a la música.

Tras numerosos experimentos en crisálidas ya abiertas a lo largo de todo el sur del continente americano, se determinó que los cristálidos no reaccionaban ante las grabaciones, es decir, para poder dañarles la música ha de ser en directo. No importa el género o instrumento usado, aunque si que se requiere un mínimo nivel de complejidad, siendo mas fuerte el daño cuanto mayor es la habilidad o pasión del músico.

También se llegó a la conclusión de que no son los cristálidos en si los que son dañados por el sonido musical, sino los cristales de los que se compone en su totalidad su “tecnología” (término que se usa al no existir otro modo de definir ésa extraña materia).

Una vez la UHM (la Milicia Universal Humana, creada a partir del 13 de Abril) pudo expermientar lo suficiente como para exponer todas estas condiciones, no tardó (como ya sabrá) en hacerse eco voluntario de ellas en todos los medios de comunicación a lo largo del globo.

En solo unos días han aparecido montones de grupos organizados de músicos profesionales o amateurs que se dedican a defender los núcleos urbanos mas pequeños de sus crisálidas. En numerosos paises, además, se ha asentado rápidamente la costumbre entre los ciudadanos y pueblerinos de, cada día a una determinada hora, reunirse en masa bajo la crisálida de dicha comunidad a interpretar las piezas que buenamente pueden, esperando que ésto sea una barrera que impida que los ataques comiencen. Es maravilloso el modo en el que la gente se está uniendo.

El descubrimiento del joven español permitió que ésto pasara de ser un exterminio a una guerra, pero aun así, es una guerra que los civiles solos no podemos ganar. El ejército necesita la colaboración de los mas consagrados músicos que, sin poder rechazar una causa tan justa como la supervivencia de nuestra especie, hemos pasado a formar tropas de élite dedicada a destrozar las mayores crisálidas desde dentro.

Soy John Petrucci, guitarrista de Dream Theater, uno de los primeros grupos en anexionarse a la UHM, seguidos de Kiss, Megadeth, Avenged Sevenfold, Red Hot Chili Peppers, Paramore y muchos mas.

El equipo del que hemos sido dotados es tremendamente sotisficado. Todos llevamos una fina pero dura coraza adaptada a nuestro cuerpo, que cuenta incluso con una columna artificial conectada al traje, que hace las veces de un exoesqueleto externo aumentando nuestra movilidad, fuerza y resistencia.

En cuanto a nuestros instrumentos, han modificado nuestros modelos favoritos añadiéndoles mucha mas resistencia, e incorporándoles armas blancas (como por ejemplo, cuchillas en el extremo de los mástiles de las guitarras o bordeando la parte exterior de la base, para poder usarla como un hacha). Los vocalistas y coristas contamos también con un sofisticado equipo de nivelación de voz e impacto de la garganta, permitiendo que, a pesar de los sobresaltos o incluso de resultar heridos, podamos seguir entonando sin dificultad. Todo perfectamente unido al traje con un sistema de pequeñas poleas que permite que sea cómodo tocar a pesar de estar realizando esfuerzo o movimiento físico.

Todos hemos tenido que practicar para dominar los nuevos chismes, aunque los que seguro lo han pasado peor son los baterías, porque su equipo es muy distinto del convencional (lógicamente). Se basa en elementos facilmente desplegables que, a pesar de su distinta forma y tamaño, emiten casi a la perfección los mismos sonidos que cada tipo de batería.

Para acercarnos a esas cosas, además, no se pueden usar vehículos convencionales. Por alguna razón, los cristales de los que están hechos ejercen algun tipo de “presión rara” en el aire que impide que las helices de los helicópteros giren correctamente, su forma evita en la mayoría de ocasiones el poder aterrizar en paracaidas sobre ellas y, como comprenderá, no es muy comodo saltar de un kazaa en marcha.
Por eso se diseñaron los “Air concerts”, que son la puta leche... perdón... Son como pequeños escenarios equipados con una gran cantidad de diminutos reactores en su base, funcionando del mismo modo que lo haría un Jetpack. Nos gusta decorarlo con banderas o simbología propia de nuestra música, al igual que hacemos con el equipo.
Los “Air Concerts” nos acercan lo máximo posible a las crisálidas, aunque casi siempre hay que hacer dar un pequeño salto.

Ya hemos echado abajo 4 de ellas y ninguna es igual. Un par de ellas tenían entradas en la parte superior, otra en uno de los laterales y por la cuarta tuvimos que entrar desde abajo. Fue una putada esa última, Jordan se quedó con las piernas colgando, casi se mata.

¿Que como son por dentro? Oscuras. Son un tortuoso laberinto de túneles que separan enormes salas abiertas, como cuevas, igual. Es por eso que nuestros cascos están equipados con visión nocturna, aunque a decir verdad no la solemos necesitar. En el momento en el que empezamos a tocar, los cristales de los que están hechos las paredes se iluminan como si ardieran, en unos estallidos de colores de la hostia.

Por los túneles no podemos ir muchos a la vez, por lo que, aparte de los miembros del grupo, apenas pueden acompañarnos soldados. Generalmente permanecemos todos unidos, pero por si ocurriera cualquier problema estamos interconectados en una frecuencia de radio, tanto entre nosotros como con las bases exteriores.

Es precisamente eso de ir unidos lo que nos hace mas fuertes. Las primeras crisálidas que atacamos fueron un juego de niños, todos los bichos estaban como dormidos, solo teníamos que entrar, tocar un conciertazo que se cargara sus capsulitas de sueño y destrozarles el cráneo uno a uno, pero las posteriores fueron cambiando, estaban algo mas preparados y trataban de llevar a cabo una ofensiva, aunque apenas llegaron a causar mas de unas pocas heridas. Nuestras tácticas son superiores y la música los desarma por completo. Las balas hacen el resto.

Supongo que es nuestro rango de éxito el que ha hecho que Dream Theater sea una de las tres tropas elegidas junto a Avenged Sevenfold y Red Hot Chili Peppers para ir a por “ la gorda”.
Así es como la llamamos, la crisálida mas grande, Nueva York (o al menos una de las mas grandes).

Aunque bueno, aún queda para eso, de momento tenemos otra que derribar aquí, en Cleveland (Nos asignaron la de Detroit, pero Kiss insistieron en encargarse ellos).

¿Le vale con ésto, señorita? ¿Un autografo? Claro, aquí tiene. Hacía tiempo que no hablaba tanto ante la grabadora de una periodista, de hecho, creo que nunca lo había hecho (tiene suerte de ser tan atractiva). Y ahora, si me disculpa, tengo que patear algunos culos de cristal.

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